Los profesionales de los talleres saben perfectamente cómo mantener un motor frío en pleno verano. Pero, ¿saben cómo protegerse ellos mismos del calor? Mientras los vehículos cuentan con sistemas de refrigeración diseñados para funcionar bajo presión extrema, los trabajadores del sector siguen expuestos a uno de los riesgos laborales más infravalorados de la temporada estival: el estrés térmico. Un riesgo que no distingue entre el mecánico más veterano y el más joven, y que puede desencadenar desde simples calambres hasta un golpe de calor con consecuencias fatales.
Para hacer frente a esta amenaza, ASETRA ha reunido las recomendaciones más importantes que todo taller debería aplicar antes de que el verano alcance su punto más álgido.
¿Qué es el estrés térmico y por qué afecta especialmente a los talleres?
El estrés térmico aparece cuando el cuerpo no logra regular su temperatura interna frente a condiciones de calor intenso, esfuerzo físico elevado o ambientes con alta humedad y escasa ventilación. En un taller mecánico, donde se combinan motores calientes, fosos, soldaduras y espacios cerrados, este riesgo se multiplica de forma significativa.
Los síntomas pueden ir desde los más leves hasta situaciones de extrema gravedad:
- Edema y alteraciones cutáneas
- Calambres musculares y agotamiento
- Síncope por calor
- Pérdida de concentración y aumento del riesgo de accidentes
- Golpe de calor, una emergencia que puede poner en peligro la vida
Reconocer estas señales a tiempo marca la diferencia entre una jornada laboral normal y una situación crítica.
Qué debe hacer el trabajador para protegerse del calor en el taller
La prevención empieza por cada persona. ASETRA recomienda a los trabajadores adoptar hábitos sencillos pero muy efectivos durante los días de altas temperaturas:
Viste ropa ligera de algodón y colores claros, y usa gorra o sombrero si trabajas en zonas expuestas. Hidrátate de forma constante, bebiendo agua con frecuencia y evitando bebidas azucaradas o alcohólicas, que aceleran la deshidratación. Opta por comidas ligeras durante la jornada laboral y aprovecha los descansos para refrescarte en zonas de sombra o espacios climatizados.
Además, es fundamental que cada trabajador conozca su estado de salud. Ciertas enfermedades o patologías previas pueden agravarse con la exposición al calor, por lo que es importante comunicarlas al responsable de prevención.
Qué debe hacer el empresario ante el calor en el taller
La responsabilidad de gestionar el calor en el taller recae también, y de forma muy importante, en el empresario. ASETRA recuerda que la empresa debe incorporar un plan de acción específico para altas temperaturas dentro de su Plan de Prevención de Riesgos Laborales, elaborado junto al Servicio de Prevención Ajeno.
En la organización del trabajo, conviene adelantar las tareas de mayor carga física a las primeras horas de la mañana, modificar horarios para evitar los picos de calor y prever la rotación de trabajadores en los puestos más expuestos.
En cuanto a los medios materiales, el empresario debe facilitar ropa adecuada, garantizar el acceso a agua potable y habilitar zonas de descanso frescas o climatizadas.
Por último, es clave formar e informar al equipo: todos deben saber identificar los síntomas de alerta y actuar con rapidez. Ante señales como mareos, confusión, náuseas, dolor de cabeza o ausencia de sudor, la respuesta es inmediata: llamar al 112, trasladar a la persona a un lugar fresco e intentar bajar su temperatura cuanto antes.
La prevención es la mejor herramienta en tu taller
Gestionar el calor en el taller no es opcional: es una obligación legal y, sobre todo, una responsabilidad humana. Siguiendo las pautas de ASETRA, tanto trabajadores como empresarios pueden reducir significativamente los riesgos asociados a las altas temperaturas y garantizar que cada jornada laboral transcurra con la máxima seguridad.
¿Tienes ya un plan de prevención frente al calor en tu taller? Si no es así, contacta hoy mismo con tu Servicio de Prevención Ajeno y ponlo en marcha antes de que llegue el pico de calor. La salud de tu equipo no puede esperar.




























