Si tu coche vuelve a casa con un suspenso en la ITV, lo más probable es que el motivo esté en el tubo de escape. Las emisiones contaminantes ITV se han convertido en el principal quebradero de cabeza tanto para conductores como para talleres: según los últimos datos de AEMA-ITV, representan el 31,3% de todos los defectos graves detectados en las estaciones de inspección de la Comunidad de Madrid. Y esto ocurre pese a que el parque móvil madrileño es cada vez más joven, con una edad media de 14,6 años frente a los 16,1 años de la media nacional.
Esta paradoja es la que explica por qué entender bien este problema resulta tan útil, tanto para quien se sienta al volante como para quien repara el vehículo.
¿Por qué las emisiones contaminantes lideran los rechazos en la ITV?
Un coche más nuevo no siempre significa un coche más limpio. De hecho, los sistemas anticontaminación se degradan con el uso diario y, si no reciben mantenimiento, fallan aunque el vehículo tenga pocos años. Por eso las emisiones contaminantes siguen encabezando la lista de defectos graves incluso en una región con un parque relativamente renovado.
Solo en julio, último mes con datos consolidados, 16.045 vehículos fueron rechazados por emisiones en Madrid, y las estaciones detectaron 26.032 defectos graves y muy graves relacionados con este sistema. El 80,2% de esos fallos correspondió a turismos particulares, que concentran así la mayor parte del problema.
Jorge Soriano, presidente de AEMA-ITV, lo resume así: «Independientemente de la antigüedad del vehículo, un mantenimiento adecuado y la inspección técnica son fundamentales para comprobar que los sistemas anticontaminación funcionan correctamente».
La antigüedad sigue pesando, aunque el parque rejuvenezca
Renovar el parque automovilístico ayuda, pero no resuelve el problema por sí solo. Los datos lo confirman con claridad: el 7,1% de los turismos de menos de cinco años es rechazado en la ITV, un porcentaje que sube al 10,9% entre los cinco y diez años, al 15,9% entre los diez y quince años, y que alcanza el 19,5% en los vehículos con más de quince años.
Además, a partir de los quince años de antigüedad, un coche emite de media un 40% más que otro de solo cinco años. Por eso, aunque Madrid presuma de un parque más joven que la media española, la vigilancia de las emisiones contaminantes no puede relajarse.
Los diésel, los más penalizados
Dentro de los turismos particulares, los motores diésel salen peor parados: el 7,5% fue rechazado por emisiones, frente al 5,9% de media del conjunto de turismos. Esta diferencia conviene tenerla presente tanto a la hora de planificar revisiones preventivas como al asesorar a un cliente en el taller.
Alumbrado, frenos y neumáticos: los otros puntos críticos
Aunque las emisiones dominan el ranking, no son el único frente abierto. El Ministerio de Industria y Turismo señala que alumbrado, frenos y neumáticos completan el grupo de sistemas que concentran la mayoría de defectos graves.
El alumbrado y la señalización son, además, los más fáciles de revisar por cuenta propia: basta con comprobar que todas las luces funcionan antes de salir de viaje. Los frenos, por su parte, sufren especialmente en camiones y vehículos pesados, donde el mayor peso acelera su desgaste. Y los neumáticos, junto con la suspensión, resultan decisivos para la adherencia y la estabilidad, sobre todo en maniobras de emergencia.
Cómo preparar el vehículo para superar la ITV a la primera
Adelantarse al problema es la mejor estrategia, tanto para conductores como para talleres. Revisar el estado del motor, cambiar los filtros a tiempo y no ignorar el testigo de avería son gestos sencillos que reducen notablemente el riesgo de un fallo en emisiones. También conviene comprobar el alumbrado, el desgaste de los neumáticos y cualquier anomalía visible antes de acudir a la estación.
AEMA-ITV recomienda, además, pasar la inspección hasta 30 días antes de la fecha de vencimiento: esto no adelanta la próxima revisión y permite una mejor planificación, ya que el vehículo puede acudir a cualquiera de las más de 70 estaciones de la Comunidad de Madrid, incluidas las situadas en Zonas de Bajas Emisiones.
Una llamada a la acción para no llevarse sorpresas
Un mantenimiento preventivo del motor y de los sistemas anticontaminación marca la diferencia entre superar la ITV a la primera o volver al taller con un rechazo. Si trabajas en un taller de reparación, aprovecha cada visita para revisar el sistema de emisiones de tus clientes antes de que lleguen a la inspección. Y si eres conductor, no esperes al aviso de la ITV: programa hoy mismo una revisión de tu vehículo y evita sorpresas de última hora.





























