El gasto en taller de las familias españolas ha aumentado con fuerza durante los últimos cinco años. Según un informe elaborado por la Federación Española de Empresarios Profesionales de Automoción (CONEPA), cuya presidencia ostenta ASETRA, a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE), los hogares pasaron de destinar 563,46 euros anuales al mantenimiento y reparación del vehículo en 2021 a 754,87 euros en 2025.
La diferencia supera los 191 euros por hogar y representa un incremento cercano al 34%. Este avance resulta especialmente significativo porque supera ampliamente el crecimiento del gasto familiar total durante el mismo periodo, situado en el 20,3%. Los datos confirman, por tanto, que mantener el coche en buenas condiciones ocupa una parte cada vez mayor del presupuesto doméstico.
El gasto en taller crece por encima del presupuesto familiar
En 2021, el gasto medio total de los hogares españoles se situó en 29.167 euros. De esa cantidad, 563,46 euros se dedicaron a poner el vehículo a punto. En 2025, el presupuesto anual familiar alcanzó los 35.100 euros, mientras que la inversión destinada al coche ascendió a 754,87 euros.
Como consecuencia, el peso del gasto en taller sobre el presupuesto familiar pasó del 1,93% al 2,15%. Aunque el aumento pueda parecer moderado, refleja un cambio relevante: el mantenimiento y la reparación del vehículo crecen más rápido que el conjunto del consumo de los hogares.
Este comportamiento muestra la importancia económica que conserva el coche para muchas familias. También evidencia que su conservación exige una inversión constante, especialmente cuando numerosos desplazamientos cotidianos, laborales y vacacionales siguen dependiendo del vehículo privado.
Más atención al mantenimiento y la seguridad
CONEPA interpreta esta evolución como una señal positiva sobre la concienciación de los conductores. Ana Ávila, directora corporativa de la federación, destaca que cada vez más hogares comprenden la importancia de cuidar sus vehículos para circular con seguridad.
Un coche correctamente mantenido no solo reduce el riesgo de averías. También puede contribuir a limitar el consumo de combustible y las emisiones contaminantes. Revisar los neumáticos, los frenos, los niveles, la batería o el sistema de climatización permite detectar problemas antes de que se conviertan en reparaciones más complejas.
Por ello, el aumento del gasto en taller no debe analizarse únicamente como una mayor carga económica. También puede relacionarse con una atención más responsable al estado del vehículo y con la decisión de prolongar su vida útil mediante revisiones y reparaciones adecuadas.
El taller, clave para orientar al automovilista
Ana Ávila también pone en valor la labor de los empresarios y profesionales del taller. Su asesoramiento ayuda al conductor a distinguir entre una intervención urgente, una reparación necesaria y una operación preventiva recomendable.
Esta función cobra especial importancia antes de los grandes desplazamientos por carretera. Durante los periodos vacacionales, muchos vehículos recorren largas distancias, transportan más carga y circulan bajo temperaturas elevadas. En esas condiciones, una revisión previa puede evitar incidencias y mejorar la seguridad del viaje.
Para los talleres, estos datos refuerzan la necesidad de explicar con claridad cada operación. La transparencia en los presupuestos, la información sobre el estado de las piezas y el seguimiento de los mantenimientos generan confianza. Además, permiten que el cliente comprenda que una actuación preventiva puede evitar daños de mayor alcance.
El mantenimiento preventivo sigue siendo una asignatura pendiente
A pesar del incremento registrado, CONEPA considera que todavía es necesario reforzar la cultura del mantenimiento preventivo. Una parte de los conductores continúa acudiendo al taller únicamente cuando aparece una avería, un testigo luminoso o un problema que impide utilizar el vehículo con normalidad.
La federación reclama a las administraciones públicas el desarrollo de campañas de concienciación y la puesta en marcha de ayudas que faciliten la conservación adecuada del parque. Estas medidas podrían favorecer la seguridad vial, reducir las emisiones y ayudar a las familias a afrontar intervenciones necesarias.
El crecimiento del gasto en taller confirma que los hogares destinan más recursos a conservar sus vehículos. Sin embargo, el reto no consiste solo en gastar más, sino en hacerlo con planificación, información y criterios preventivos.
Antes de iniciar un viaje o ante cualquier señal de desgaste, conviene consultar con un taller de confianza. Una revisión a tiempo protege el vehículo, evita averías inesperadas y contribuye a una movilidad más segura y eficiente.





























