Este verano, las carreteras españolas van camino de un nuevo récord. La DGT calcula que entre julio y agosto se producirán más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 3,7 % más que el verano pasado, cuando por primera vez se superó la barrera de los 100 millones. Casi 50 millones de esos viajes se concentrarán en julio y otros 54 millones llegarán con agosto, en un goteo constante de salidas y regresos que se intensifica especialmente los fines de semana. Detrás de esa cifra hay algo muy sencillo: millones de coches que han pasado meses circulando poco por ciudad y que, de un día para otro, van a enfrentarse a cientos de kilómetros seguidos de autovía, calor y equipaje hasta el techo.
Ese salto es precisamente el momento en el que más fallos mecánicos y averías se detectan en carretera. Por eso, antes de sumarte a esos millones de desplazamientos, conviene dedicar un rato a preparar el coche para un viaje largo. Una revisión a tiempo evita averías, retrasos y sustos innecesarios en mitad de la carretera, además de reducir el consumo y ganar seguridad para toda la familia. En esta publicación repasamos, paso a paso, todo lo que hay que comprobar antes de salir, qué llevar en el coche para cualquier imprevisto y cómo actuar si surge una emergencia por el camino.
Planifica la ruta antes de salir de casa
Organizar el trayecto con antelación es tan importante como revisar el motor. Compara varias opciones de ruta y fíjate en los kilómetros, el tiempo estimado y el estado de las carreteras. Infórmate sobre posibles obras, cortes de tráfico o incidencias meteorológicas que puedan afectar al viaje. Si conduces un híbrido o un eléctrico, localiza gasolineras y puntos de recarga a lo largo del camino. Ten en cuenta también dónde vas a parar a comer o a descansar. Una buena planificación reduce el estrés al volante y permite disfrutar del trayecto con más tranquilidad.
Preparar el coche mecánicamente, punto por punto
Con la ruta decidida, toca revisar el vehículo. Comprueba que la batería esté cargada al cien por cien, sobre todo si el coche ha pasado tiempo parado. Revisa la presión de los neumáticos en frío y observa que no presenten cortes, bultos ni un desgaste irregular; recuerda que la profundidad del dibujo nunca debe bajar de 1,6 mm. Repasa también las escobillas del limpiaparabrisas: si están agrietadas o sucias, pueden dejar el cristal peor de lo que estaba. No olvides el sistema de ventilación ni los filtros de habitáculo, responsables del aire que se respira dentro del coche.
Verifica igualmente el nivel de los líquidos esenciales: refrigerante, aceite, líquido de frenos y limpiacristales. Enciende todas las luces —cruce, carretera, intermitentes— y comprueba que las ópticas estén limpias y sin grietas. Una carrocería limpia, sin restos de insectos ni resina, mejora la visibilidad y protege la pintura. Por dentro, desinfecta manetas, volante, palanca de cambios y cinturones con un producto neutro, sin lejía ni alcohol. Por último, presta atención a los frenos: cualquier ruido extraño, vibración o luz de aviso en el cuadro merece una visita al taller antes de salir de viaje.
Qué llevar en el coche para un viaje largo
Antes de salir, comprueba que llevas en la guantera la baliza V16 conectada y homologada, lista para activarla sin necesidad de bajarte del coche en caso de avería. Recuerda que desde el 1 de enero de 2026 es el único dispositivo legalmente válido para señalizar un vehículo inmovilizado en España: sustituye a los triángulos, que ya no sirven por sí solos, aunque su uso complementario no está sancionado.
En el maletero, prepara el resto del kit de emergencia: botiquín de primeros auxilios, chaleco reflectante, linterna con pilas de repuesto, cables de arranque, herramientas básicas y un extintor en buen estado. No falten tampoco el gato, la llave de ruedas y una rueda de repuesto correctamente inflada. Guarda la documentación del vehículo, algo de agua y comida, una manta térmica y el móvil cargado con los números de emergencia a mano. Ese pequeño esfuerzo puede marcar la diferencia si algo falla en mitad de la carretera.
Si surge una avería, actúa con calma
Si tienes un problema durante el trayecto, estaciona el coche en un lugar seguro y activa las luces de emergencia. Activa la baliza V16 y colócala sobre el techo del vehículo sin necesidad de bajarte a la calzada; ponte el chaleco reflectante y aléjate del arcén. Pide ayuda si la necesitas y espera la asistencia con calma. Mantener la cabeza fría y seguir estos pasos reduce el riesgo mientras se resuelve la incidencia.





























