En un mercado donde la diferenciación suele centrarse en la innovación técnica, la masilla Multiextender evoluciona desde otra perspectiva. Roberlo presenta Landmarks, una nueva colección de ediciones limitadas que incorpora un componente poco habitual en este tipo de productos: la conexión entre solución técnica, identidad visual y territorio.
Con más de 30 años de presencia en el taller, la masilla Multiextender se ha consolidado como una referencia en el repintado profesional. Ahora, la marca da un paso adicional al reinterpretar su producto más emblemático a través de una propuesta que combina rendimiento contrastado con una narrativa vinculada a iconos reconocibles. La primera edición toma como punto de partida la Sagrada Familia, estableciendo un vínculo directo entre el producto, su origen y los valores que representa.
Una edición limitada que no busca reinventar el producto
El planteamiento es sencillo, pero tiene intención. La colección Landmarks no cambia la formulación ni el comportamiento de la masilla Multiextender. Lo que cambia es la forma de presentarla y de relacionarla con el profesional.
En lugar de lanzar una novedad técnica, Roberlo propone una edición que añade contexto. Cada envase cuenta una historia. En este caso, la del templo de Gaudí. Y lo hace sin perder de vista el entorno real en el que se utiliza: el taller.
La edición N.01 – Sagrada Familia ya está disponible en formato 1,3 litros, en tonos blanco y beige, y se comercializa hasta fin de existencias. Es un lanzamiento puntual, pero forma parte de una serie con continuidad prevista.

Masilla Multiextender: por qué sigue en el banco de trabajo
Más allá del diseño, la clave sigue estando en el producto. La masilla Multiextender ha mantenido su presencia en el taller porque responde bien en lo importante. No hay misterio en eso.
Su facilidad de extensión permite trabajar con comodidad. El lijado resulta ágil, sin comportamientos inesperados. Y el conjunto ofrece un equilibrio que muchos profesionales ya conocen y valoran.
En un entorno donde los tiempos cuentan y los procesos deben repetirse con precisión, este tipo de comportamiento es lo que marca la diferencia. Por eso, la edición Landmarks no intenta sustituir nada. Se apoya en una base que ya funciona.
La Sagrada Familia como punto de partida, no como decoración
Elegir la Sagrada Familia no es un recurso estético sin más. Tiene que ver con el origen del producto y con el entorno en el que se desarrolla. También con lo que representa.
La obra de Antoni Gaudí lleva más de un siglo en construcción. Ha atravesado etapas complejas y sigue avanzando. Está previsto que en 2026 alcance su altura definitiva, con la torre central de 172,5 metros.
Ese recorrido conecta con una idea que Roberlo traslada al producto: constancia, evolución y resistencia en el tiempo. No es una metáfora forzada. Es una forma de dar contexto a algo que ya forma parte del trabajo diario.
Una colección pensada para quien trabaja con el producto
Landmarks no busca atraer al usuario ocasional. Está claramente orientada al profesional del repintado. A quien utiliza la masilla Multiextender en su rutina y reconoce su comportamiento sin necesidad de explicaciones.
En ese sentido, la colección introduce un elemento diferente sin interferir en el proceso. El producto sigue siendo el mismo. Pero ahora llega con una capa adicional: una identidad más visible y reconocible.
Este tipo de propuestas encaja con una tendencia creciente en el sector. Los talleres no solo valoran la funcionalidad. También prestan atención a las marcas que aportan coherencia y personalidad a lo que ofrecen.
Cuando el producto ya está validado, el valor está en cómo se presenta
No todos los lanzamientos buscan cambiar las reglas. Algunos simplemente afinan lo que ya existe. Eso es lo que ocurre aquí.
Roberlo no ha rediseñado la masilla Multiextender. Ha decidido mirar el producto desde otro ángulo. Y proponer una edición que conecta con algo más amplio: el entorno, la cultura técnica y la identidad.
Para el taller, esto no implica modificar procesos ni adaptarse a un producto nuevo. Implica, en todo caso, trabajar con una versión que añade un matiz distinto a algo conocido.




























