Siempre se ha pensado que los principales aspectos que condicionan el rendimiento de las baterías son la edad y la falta de un mantenimiento correcto, pero estudios recientes revelan un factor adicional: La conducción urbana.
El estrés constante de los atascos y los trayectos cortos afectan al corazón eléctrico del coche mucho más que un viaje largo por carretera. Pero, ¿por qué son tan exigentes las condiciones de la ciudad?
Analizamos las cinco razones principales por las que las baterías sufren en silencio.
- Tiempo en ralentí: Con el motor a ralentí, el alternador no genera suficiente energía. Esto ocurre porque la demanda eléctrica de los sistemas del coche (luces, aire acondicionado, radio) es superior a la que produce el alternador, lo que resulta en una descarga de la batería.
- Arranques frecuentes: Cada vez que se enciende el motor de un vehículo de combustión, el motor de arranque demanda un pico de corriente muy alto de la batería. En la conducción urbana, este proceso se repite de manera constante, especialmente en Navidades con tantas compras, viajes para ver a la familia y grandes atascos producidos por la afluencia de personas en las zonas urbanas.
- Climatización y Ventilación: Con la bajada intensa de temperaturas que se está sufriendo en España se aumenta el uso de la calefacción por la necesidad de mantener la comodidad en los atascos y para evitar el vaho en los cristales en los meses de invierno.
- Sistemas Start-Stop: Si bien ahorran combustible, al mismo tiempo suponen una mayor exigencia para la batería del vehículo, para lo cual se usan baterías AGM o EFB de tecnología avanzada.
- Recargas insuficientes: Por los trayectos cortos y las paradas frecuentes, la batería no tiene tiempo suficiente para recuperar la carga perdida en el arranque o durante el uso de accesorios. Esto lleva a un estado crónico de carga parcial (o estado de descarga profunda), que es perjudicial para la vida útil de las baterías.

Las baterías AGM o EFB de VARTA, la marca premium del fabricante Clarios están diseñadas precisamente para solucionar estos 5 problemas.
- Aguantan los arranques continuos, soportan hasta el triple de arranques y paradas que una batería normal.
- Se recargan más rápido, minimizan el daño que ocurre cuando no se tiene tiempo de cargar del todo en un trayecto corto.
- Están diseñadas para poder usar toda la electrónica y sistemas confort sin mermar la vida útil de la batería, incluso en los peores atascos.
Puedes informar a los coches que lleguen a tu taller de que no sólo el paso del tiempo puede afectar a la vida útil de una batería, sino que también hay que tener en cuenta el tipo de conducción que se le dé a ese coche.


























